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Bañar a un paciente en cama

Algunos pacientes no pueden dejar su cama para bañarse sin correr riesgo. Para estas personas, los baños diarios en cama pueden ayudar a sostener la piel sana, controlar el fragancia y aumentar la comodidad. Si el hecho de mover al paciente provoca dolor, planee el baño en la cama una vez que la persona haya recibido un medicamento para el dolor y éste haya hecho efecto.

Un baño en cama es buen instante para inspeccionar la piel del paciente en pos de enrojecimiento y llagas. Preste especial atención a las áreas óseas y a los pliegues de la piel al efectuar la revisión.

demostracion ducha en cama

Normalmente necesitaremos varios elementos para dar un baño a un paciente en la cama, pero hoy día tenemos la tecnología para tí. Una herramienta capaz de dar un baño sin tener que mover el paciente de la cama y sin la necesidad de todos los productos que necesitamos para el baño en cama convencional (cubo con agua caliente, jabón, paños y esponjas suficientes, toalla seca, loción, etc) además de la incomodidad y la “pobre higiene” que se puede aplicar utilizando paños y esponjas húmedas.

Consejos para bañar al paciente

Si lava el cabello del paciente, utilice ya sea un champú seco que se peine o bien un recipiente que esté diseñado para el lavado del pelo en cama. Este género de recipiente tiene un cilindro en la parte inferior que permite sostener la cama seca hasta vaciar el agua después.

¿Cómo dar un baño en la cama?

Se deben hacer los próximos pasos al dar un baño en la cama:
1.- Traiga todos y cada uno de los elementos que va a necesitar a la vera de la cama del paciente. Eleve la cama a una altura cómoda para evitar fatigarse la espalda.
2.- Explíqueles a los pacientes que usted les va a dar un baño de cama.
3.- Asegúrese de destapar solamente la zona del cuerpo que va a lavar. Esto impedirá que el paciente se enfríe demasiado y también le brindará privacidad.
4.- Mientras que los pacientes estén acostados boca arriba, empiece lavándoles la cabeza y avance cara los pies. A continuación, voltee a los pacientes cara un lado y láveles la espalda.
5.- Para lavar la piel del paciente, primero humedézcala y después aplique suavemente una pequeña cantidad de jabón. Compruebe con el paciente para comprobar que usted no esté frotándolo demasiado fuerte.
6.- Asegúrese de enjuagar todo el jabón y luego seque la zona dando palmaditas. Aplique loción antes de cubrir la zona.

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